La producción mundial de acero descendió por segundo año consecutivo en el año 2009, hasta 1.220 millones de toneladas, lo que supone una reducción interanual del 8%, en el marco de la crisis económica y financiera más grave desde la recesión que siguió al año 1929.
La reducción de la producción de acero y de la demanda de productos siderúrgicos fue mucho más intensa en los países desarrollados, con drásticas disminuciones en la Unión Europea, América del Norte y Japón, mientras que el impacto de la crisis fue mucho más benigno en las economías emergentes de Asia y América Latina. Los países de la antigua URSS sufrieron igualmente un importante impacto en su producción y demanda.
China merece mención aparte, ya que ha mantenido un patrón completamente distinto. Si bien la producción de la siderurgia china se vio afectada en un primer momento por la crisis, la conjunción del importante paquete de impulso económico del gobierno chino y la puesta en marcha de las nuevas capacidades instaladas hizo que pronto se recuperase el ritmo de producción, pasando a máximos históricos a partir del segundo semestre del año.
La producción de acero bruto de China, que fue de 568 millones de toneladas en el conjunto del año, supone un 47% de la producción mundial y ha consolidado el centro de gravedad de la industria en esa región del mundo.
El impacto se extiende en todas direcciones, desde la preponderancia de China como la “fábrica del mundo” con el desplazamiento a ese país de la producción de productos transformados hasta la influencia de China en el mercado de las materias primas, en particular el del mineral de hierro, que tiene la característica de un oligopolio entre las tres mayores empresas mineras: Vale, Rio Tinto y BHP Billiton, que suponen más del 70% del “comercio libre” de mineral de hierro.
La demanda mundial de productos siderúrgicos disminuyó el 6,7% en todo el mundo, quedando en 1.121 millones de toneladas, lo que supone una cifra ligeramente inferior a la del año 2006. Al igual que en la producción, el principal ajuste se experimentó en América del Norte y en al Unión Europea, seguidas de la antigua Unión Soviética.
Sin embargo, el empuje de China llevó la demanda en el conjunto de Asia a crecer el 8%.
Si se toma en conjunto a Brasil, India, Rusia, y China (BRIC), la demanda creció el 17,5%, superando los 640 millones de toneladas.
Asia se ha convertido en el principal mercado siderúrgico mundial, de acuerdo con las estimaciones de worldsteel, que calcula que en 2009 ha supuesto más del 76% de la demanda mundial.
@UNESID Unión de Empresas Siderúrgicas. Castelló, 128 - 28006 Madrid - Teléfonos: +34 91 562 40 10 - Fax: +34 91 562 65 84
Todos los derechos reservados.