La industria siderúrgica europea ha venido acusando los efectos de la crisis económica en el continente desde el mes de septiembre de 2008, y muy en particular la brusca contracción de la demanda en todos los sectores consumidores de acero, tanto en la construcción (el principal sector), como en la automoción y en los bienes de equipo.
La producción del conjunto de la Unión Europea fue de 139 millones de toneladas, el 29,7% inferior a la del año 2008.
Tras alcanzar niveles mínimos en abril, por debajo de los 10 millones de toneladas, la producción se fue recuperando levemente hasta alcanzar niveles de noviembre de 2008. En España la tendencia fue similar, con una caída global de la producción del 23%, por debajo de la de Reino Unido y Polonia (26%), Francia, (28%) Alemania, (29%), Italia (35%) y Bélgica (47%).
Como consecuencia de la caída del mercado europeo y del diferencial de precios respecto a otros mercados (Asia y Oriente Medio), las importaciones procedentes de países terceros descendieron un 47% durante 2009, hasta 18 millones de toneladas. Los principales países de origen son Rusia y Ucrania, que han experimentado bajadas del 29% y 31%. China, que era el primer origen de mercancía siderúrgica en 2008, ha bajado a un cuarto lugar puesto que su volumen se ha reducido en un 81%.

Una reducción tan grande forzosamente ha tenido que afectar a todos los productos. El más importado entre los productos terminados es la bobina laminada en caliente, con 3,6 millones de toneladas y un descenso anual del 52%. Algunos, como los perfiles estructurales, han llegado a descender hasta un 75%.
Las exportaciones totales de productos siderúrgicos europeos en 2009 disminuyeron sólo el 6% hasta alcanzar las 26 millones de toneladas. Destaca en España el incremento de Argelia del 20% hasta situarse en 3,7 millones de toneladas, y de la India (+44%), hasta 1,5 millones de toneladas. Turquía sigue siendo el principal destino pese a haber descendido un 1% con 3,9 millones de toneladas.
Los productos más exportados han sido la bobina laminada en caliente, con 4,7 millones de toneladas, y el corrugado, con 4,1 millones. Además ambos productos han aumentado su exportación, en un 15% y un 11% respectivamente.
El consumo aparente de productos siderúrgicos disminuyó en la Unión Europea el 34,9% respecto del año 2008, llegando a 122 millones de toneladas. Ningún país fue ajeno a la tendencia, con caídas de hasta el 39,7% en el Reino Unido o el 37,4% en Italia. Alemania disminuyó el 33,6% y Francia experimentó la menor caída entre los grandes, con un 30,7% de descenso.
@UNESID Unión de Empresas Siderúrgicas. Castelló, 128 - 28006 Madrid - Teléfonos: +34 91 562 40 10 - Fax: +34 91 562 65 84
Todos los derechos reservados.